Manifiesto de la Internacional Hedonista

La Internacional Hedonista
  • ¡quiere alegría, placer, goce y libre albedrío para todos los seres humanos!
  • no ve el hedonismo como el motor de una estúpida sociedad de divertimento, sino como una oportunidad de mejorar la situación actual.
  • no es una organización, sino una idea, cuya interpretación depende de cada uno. Cada persona es responsable de sus actos. Los hedonistas y las hedonistas se unen en diferentes alianzas para realizar acciones con o sin un objetivo específico.
  • reconoce que los caminos hacia una vida feliz son largos y tortuosos. No existe una única fórmula mágica, sino muchas. Las ideas nacen en todas partes. No hay una ideología, ningún plan maestro, ninguna presidenta sabia, ningún líder, sino un proceso de concienciación en el que cada persona podrá contribuir con sus ideas y actitudes.
  • no sabe cómo conseguir estos fines, sabe sólo que algo tiene que cambiar para conseguir la libertad y el placer.
  • está convencida de que la política y el activismo pueden ser divertidos. Donde empieza la jerarquía, se acaba la diversión. Donde se acaba la diversión, empieza la jerarquía.
  • está convencida de querer vivir en un mundo en el que las altas tecnologías permitan a todos los seres humanos vivir sin obligaciones laborales ni explotación, entregados a las artes y a otras cosas agradables.
  • confía en la colaboración y libre asociación de individuos en igualdad de derechos.
  • reconoce que también los pequeños acercamientos a los fines hedonistas conllevan a una mejora de la situación inicial. Amplían las posibilidades de resolver futuros conflictos.
  • crea zonas y situaciones hedonistas temporales en las que pone en práctica sus ideas y fines.
  • espera que a pesar de todos estos conflictos se produzca una autoreflexión irónica. Sólo esta nos protegerá de llegar a creernos demasiado importantes.
  • toma los colores: rosa, negro, dorado, plateado, blanco.
  • ¡quiere una convivencia agradable, anarquía, las ideas de Epicúreo, alegría variopinta, sensualidad, desenfreno, amistad, justicia, tolerancia, libertad sexual, paz, acceso libre a la información, arte, una vida cosmopolita, un mundo sin fronteras ni discriminación y todas esas cosas bonitas que, lo peor no es que no existan, sino que existan sólo para algunos.
  • ¡quiere alegría, libertad, todo!
Hay suficiente espacio para todas las ideas: ¡haced lo que queráis, no lo que debáis!